Luna llena en Cáncer y Mercurio retrógrado

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Estamos viviendo un periodo histórico muy movidito e intenso, y este comienzo de año no puede decirse que sea un paseo. Pero al fin y al cabo, el cielo ya nos lo había anunciado: de hecho, hay muchos movimientos astrológicos que confirman y explican muy bien lo que estamos viviendo y experimentando en nuestras vidas.

Mercurio ha comenzado su primera retrogradación del año y este año todas los retrogradaciones son mixtas, es decir, comienzan en signos de Aire y luego pasan a signos de Tierra. En este momento, por ejemplo, Mercurio está en el signo de Acuario, pero luego se trasladará al signo de Capricornio. El elemento en el que se producen las retrogradaciones nos dice mucho sobre las enseñanzas que traen, y mientras el elemento Aire nos habla de mente, ideas, ligereza y libertad, el elemento Tierra nos habla de estructura, cuerpo y solidez.
En particular, Acuario nos habla de la idea de la sociedad que queremos construir, basada en los valores de la comunidad, mientras que Capricornio nos habla de la responsabilidad y de los roles, así que es como si este Mercurio retrógrado nos invitara a frenar y a tomarnos el tiempo de revisar algunas cosas del pasado, reflexionando sobre lo que hemos construido hasta ahora, si nos hemos responsabilizado de lo que hemos hecho, si tenemos ideas claras sobre lo que queremos construir, si lo que estamos haciendo y creando garantiza nuestra libertad y también la de los demás. Porque, al fin y al cabo, Mercurio retrógrado nos da la oportunidad de desprendernos de viejos conceptos e ideas, pero al mismo tiempo nos ayuda a redefinir y redefinirnos. Así que tomemos el tiempo necesario para revisar nuestros proyectos, repensarlos, reorganizarlos, dándoles un nuevo sentido o una nueva lectura, y al mismo tiempo revisemos lo que hemos hecho en el pasado, para ver sus méritos y defectos, fortalezas y debilidades, de manera que estemos mejor preparados para las acciones que vamos a realizar a partir de ahora y podamos hacer los ajustes necesarios en los nuevos proyectos.

Y esta noche la Luna alcanzará su plenitud en Cáncer, el signo que rige la propia Luna, y será la primera luna llena del año.
Cuando la Luna está en su máxima expansión, el Sol se encuentra en el signo opuesto y complementario al que está la Luna, por lo que en esta ocasión tendremos la oportunidad de trabajar la polaridad Cáncer-Capricornio. El eje Cáncer-Capricornio nos hace tocar nuestra relación con papá y mamá, nuestro nacimiento y renacimiento, nuestros recuerdos y todo lo que concierne a la intimidad: el signo de Cáncer representa a la madre, las emociones, la infancia, mientras que Capricornio representa al padre, la estructura, el propósito. Así que esta luna nos invita a trabajar en nuestro renacimiento como individuos, empujándonos a realinearnos con nuestro contrato del alma y pidiéndonos que encontremos las raíces dentro de nosotros mismos para construir allí los cimientos de nuestro futuro.

Además, el Sol está en conjunción con Plutón, uno de los principios deconstructores que barre lo viejo para hacer sitio a lo nuevo. Nuestra esencia (Sol) se encuentra con Plutón, el planeta de la muerte y el renacimiento, y lo hace en el signo de Capricornio: para sacar a relucir nuestra auténtica voz necesitamos una transformación, dejar de una vez por todas esas estructuras que nos han definido durante tanto tiempo, sobre todo las que nos han impedido crecer, convertirnos por fin en adultos y responsables de nosotros mismos; sólo así podremos conectar con nuestro poder y mostrarnos en toda nuestra belleza y autenticidad.
Y en oposición al Sol y a Plutón está la Luna: se están mirando el uno al otro, y podemos elegir si quedarnos en la tensión o buscar un diálogo que traiga más conciencia y medicina. Porque al fin y al cabo, la Luna es nuestra parte más íntima y profunda, y está en Cáncer, un signo que nos da la posibilidad de volver a la Fuente del alma, hacia lo divino. Y el Sefer Yetzirah (Libro de la Formación o Libro de la Creación), uno de los textos más importantes del esoterismo judío, dice que la característica ligada al signo de Cáncer es la vista, es decir, la capacidad de poder ver con claridad incluso a través de las potencias emocionales del alma, por lo que todo nos está invitando a conectar con la pureza de nuestra verdad más profunda, soltando y transformando lo que pensábamos o creíamos ser pero que en realidad no nos refleja.

Tras la luna llena, Urano en Tauro volverá directo después de varios meses de retrogradación : desde que entró en el signo de Tauro, nos ha pedido continuamente que superemos nuestros límites personales, que nos convirtamos en quienes somos, que nos entreguemos a lo que somos, aceptándonos sin excusas. Y ahora que entrará directo, acelerará nuestras vidas, dándonos la oportunidad de arriesgarnos a experimentar con nuestro poder interior para cambiar nuestras vidas.
Porque Urano nos pide que superemos los límites de nuestro pasado, cultura, raza, … Nos recuerda que, por ejemplo, nacer en una familia pobre no significa necesariamente que tengamos que vivir como miserables. Y su visión es la de muchos individuos juntos, cada uno expresando su singularidad y al mismo tiempo apoyando al conjunto del que forman parte (Urano rige el signo de Acuario).

Feliz luna llena, Francesca Zangrandi

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