Columna “Lunes de mujeres”: LO QUE NOS DICE EL COLOR Y LA CALIDAD DE LA SANGRE MESTRUAL

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Llegamos a la 32° cita de la columna “Lunes de mujeres”, que sale cada primer lunes de mes. En los últimos meses hemos hablado en profundidad de las irregularidades menstruales, analizando los cambios en el ritmo y la cantidad del flujo, pero hay otras dos características a tener en cuenta a la hora de analizar la menstruación desde el punto de vista de la medicina china, es decir, el color de la sangre y su calidad. Mientras que el ritmo y la cantidad del flujo nos dan una indicación con respecto a la característica de Frío y Calor, el color y la calidad de la sangre son datos significativos para la detección de las condiciones de Lleno y Vacío.

Color de la sangre

El color de la sangre menstrual es más claro al principio y gradualmente se convierte en rojo intenso hasta que, al final del flujo, tiende a aclararse de nuevo. El COLOR ROJO PÁLIDO o CLARO suele significar que hay una condición de Vacío. Suele estar relacionado con un déficit de sangre, que no da intensidad al color. A veces se trata de una deficiencia de qi, que no retiene la sangre y los fluidos, por lo que la menstruación es de color rojo claro pero abundante. Otras veces hay una condición de deficiencia de yang de Riñón y Bazo, con un flujo abundante o escaso dependiendo de qué función esté más deteriorada en los dos órganos. Por último, hay casos de acumulación de humedad y flema, cuyo signo clave es el color claro de la sangre combinado excepcionalmente con una calidad densa.

El color púrpura o más oscuro de lo normal generalmente acompaña a las condiciones de Plenitud. Las condiciones de calor pueden presentar un color de sangre normal o rojo oscuro, flujo adelantado y abundante, mientras que la presencia de estancamiento da un tono púrpura. En caso de estancamiento de qi y sangre, relacionada con una condición de frío interno, la sangre será oscura y violácea, con un flujo a menudo retrasado. El color violeta puede estar relacionado con el frío externo que crea un estancamiento, o con un vacío de sangre y yang con vacío frío interno, y en este caso el color será claro, pero con el paso del tiempo tomará un tono violeta.

El COLOR ROJO VIVO es el normal, pero a menudo, especialmente al principio, los casos de calor se presentan con un flujo rojo brillante, por lo que en este caso el color no es de ayuda para hacer un diagnóstico.

Calidad de la sangre

La sangre menstrual debe tener una determinada consistencia fluida y no debe tener grumos, y si la CONSISTENCIA es DENSA y hay grumos, suelen ser síndromes de Plenitud. A menudo es la exuberancia del fuego del Corazón y del Hígado la que seca la sangre y puede crear pequeños coágulos, y en este caso el flujo es sobre todo abundante y precoz, de color rojo vivo o púrpura. Pero la misma cualidad densa puede ser provocada por una coexistencia de deficiencia de qi o estancamiento de sangre y calor, pero en este caso los coágulos serán de mayor tamaño y habrá un dolor abdominal importante y signos de estancamiento en la lengua. Y el flujo será adelantado y abundante si predomina el calor, o retrasado y escaso si predomina la estasis. Cuando el calor se combina con la humedad, la sangre será espesa, pero por lo general de color más claro, y el flujo puede ser precoz o, más raramente, retrasado, dependiendo del predominio del calor y la humedad.

Los casos en los que la sangre menstrual es de CONSISTENCIA ACUOSA, por otro lado, tienden a estar relacionados con condiciones de Vacío. A menudo se trata de un déficit de qi, en cuyo caso el flujo será abundante y a menudo adelantado o prolongado. En cambio, si hay un déficit de sangre, ésta será acuosa y pálida, y el flujo tenderá a ser escaso y retrasado. En caso de vacío de yin del Hígado y del Riñón, la sangre será de consistencia acuosa pero de color rojo brillante, y el flujo será precoz y abundante o escaso y retrasado, dependiendo del predominio o no del componente de calor vacío. En caso de déficit de yang de Bazo y Riñón la calidad será acuosa pero el color pálido y opaco; pero a veces, debido a la ralentización circulatoria provocada por el frío vacío interno, la consistencia pierde fluidez y el color adquiere un tono más oscuro y violáceo. En caso de frío y humedad internos (la Plenitud es sólo la manifestación de una condición de Vacío interno), la consistencia será diluida pero viscosa y la sangre será escasa y de color rojo claro o café.

A la luz de lo que se ha mostrado en los últimos meses, está claro que observar y conocer el propio ciclo menstrual es realmente fundamental, tanto para entender la propia dinámica y reconocer los posibles desequilibrios, como para no depender de lo que nos han enseñado sobre el funcionamiento de nuestro cuerpo, redescubriendo nuestra propia fisiología y familiarizándonos cada vez más con la ciclicidad (no sólo la nuestra).

Ahava, Francesca Zangrandi

PD. La próxima cita de esta columna será el primer lunes de septiembre, pero, mientras tanto, si deseas mantenerte actualizada sobre los diversos artículos que publico en el blog, puedes suscribirte al boletín en la página web www.quintadimensione.net, poner “Me gusta” en la página Facebook Quinta Dimensione – Francesca Zangrandi, seguirme en mi Instagram https://www.instagram.com/francesca_quintadimensione/ o puedes suscribirte al canal de YouTube Francesca Quinta Dimensione. Y si crees que este artículo pueda interesar a alguien que conoces, puedes compartirlo. Muchas gracias!

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