Primera luna llena en Acuario 2021

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Esta noche la Luna alcanzará su plenitud en el signo de Acuario, pero será en el primer grado del signo, luego el mes que viene la Luna volverá a alcanzar su plenitud en el signo de Acuario, pero esta vez en el último grado del signo.
¿Qué significa esto? Que tendremos la oportunidad de trabajar ampliamente los temas relacionados con el signo de Acuario, pero también con su polaridad, el signo de Leo, que recuerdo son complementario.

Esta noche se completa el ciclo de seis meses que comenzó con la última luna nueva en Acuario el 11 de febrero. En ese momento, seamos o no conscientes de ello, estábamos ocupados sembrando nuestros propósitos para los próximos seis meses, y lo más probable es que nuestros propósitos estuvieran destinados a sacarnos de nuestra zona de confort y a tomar una nueva dirección, a obtener una nueva perspectiva de las cosas y a abrirnos al cambio.
De hecho, en ese momento en el signo de Acuario había un stellium de muchos planetas (Sol, Luna, Mercurio, Saturno, Júpiter, Venus, más el asteroide Pallas/Athena), por lo que, conscientes o no, iniciamos un proceso para afrontar los retos que este 2021 nos ponía delante. Y ahora es el momento de empezar a ver los primeros resultados de todo esto: proyectos, visiones de futuro, colaboraciones, redes sociales, estructuración de ideas, cambios, experimentos, …

Ahora, con la luna llena en Acuario, nuestras intenciones comenzarán a manifestarse, y tenemos la oportunidad de hacer un balance, evaluando lo que hemos logrado en los últimos meses y decidiendo qué dirección tomar ahora.
Esta luna es reveladora, tanto el Sol como la Luna están en el momento de su máximo esplendor: la luna llena es el momento de máxima expansión e iluminación, cuando se recogen los frutos; el Sol está en Leo, su signo, y no es casualidad que pronto comience Lammas, la estación en la que la Madre Tierra aparece en su plenitud, dando a luz sus frutos que llegan a la madurez.
Leo es el signo de la autenticidad, nos insta a darlo todo, a expresar nuestros talentos, a irradiar nuestra luz, a reunir el valor para ser nosotros mismos. Es el signo que más nos hace tomar conciencia de quiénes somos, que nos hace entrar en contacto con nuestro origen, comprendiendo que somos divinos, que no hay nadie como nosotros, que somos únicos. Y nos empuja a sacar a relucir esta singularidad y originalidad. Y esta luz de Leo se combina con la transparencia de Acuario, pidiéndonos que nos revelemos por lo que somos, que mostremos de una manera nueva quiénes somos a nivel personal, pero al mismo tiempo que encontremos una familia social que nos permita ser totalmente nosotros mismos en el grupo, en el colectivo (Acuario es el signo de la hermandad y necesita crear su propia tribu a su alrededor).

Así que, en cierto modo, esta luna nos está diciendo que es el momento de despertar la conciencia, tanto personal como colectiva. Es el momento de dejar brillar nuestra luz, recordando sin embargo que el sol que debe brillar es el sol de nuestro corazón: el sol del corazón (formado por nuestros talentos, los dones que tenemos para dar a los demás) es nuestra medicina, y ahora nos pide poder manifestarse libremente en todo su esplendor.
Pero la Luna está en conjunción con Saturno retrógrado en Acuario, con Chariklo, también en Acuario, y con Plutón retrógrado en Capricornio: por un lado Saturno nos ayuda a dar una estructura, un orden (al fin y al cabo, lo nuevo sólo puede construirse sobre una base sólida), y por otro Plutón nos insta a hacer una limpieza profunda, soltando lo que ya no es necesario, para poder transformarnos, renacer e empoderarnos. También está Chariklo, el mayor asteroide del Cinturón de Centauros, en el mito la esposa de Quirón y la guardiana de los procesos de transformación profunda.

Por último, esta luna está bajo la influencia de Urano, regente de Acuario, el rebelde revolucionario que nos impulsa a deshacernos del pasado, de los viejos esquemas y programas, y lo hace de forma brusca, destruyendo y eliminando para renovarse y avanzar.
Urano está en el signo de Tauro pidiéndonos que superemos nuestros límites personales, que nos convirtamos en lo que hemos descubierto que somos, que nos entreguemos a lo que somos, aceptándonos sin excusas. Pero también nos empuja a preguntarnos por qué nos rebelamos y si nuestras protestas aportan valor, invitándonos a buscar un camino alternativo que nos lleve a cambiar las cosas, pero de la forma más pacífica posible.

Feliz luna llena, Francesca Zangrandi

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