Luna llena en Sagitario 2022

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La semana comenzó con la Luna en el signo de Sagitario y hoy alcanzará la plenitud en este mismo signo. Escorpio nos enseñó a profundizar para encontrar la vida bajo la muerte aparente, a cavar bajo la superficie de las cosas para sacar a la luz las verdades ocultas más allá de las apariencias; y ahora Sagitario nos invita a captar el significado de las cosas, a entender el principio más allá del fenómeno, a captar la razón de las cosas más allá de su manifestación, a percibir el orden superior más allá de la perspectiva limitada que tenemos en este plano de la realidad.

Sabemos que cada luna llena es la culminación de algo que plantamos seis meses antes, cuando la luna era nueva en el mismo signo zodiacal. Así, el pasado mes de diciembre, exactamente el día 4, tuvimos la luna nueva en el signo de Sagitario y, conscientes o no, nos dedicamos a sembrar nuestros propósitos para los próximos seis meses. En ese momento, la luna nueva vino acompañada de un eclipse solar y todo ello nos impulsó a hacernos algunas preguntas sobre quiénes somos, qué ha cambiado en nosotros desde principios de 2020, cuál es el propósito en nuestras vidas y si está alineado con lo que somos hoy.

A lo largo de estos seis meses deberíamos haber trabajado en ello y ahora deberíamos tener claro quiénes somos, pero el Fuego de Sagitario aporta iluminación; nos insta a ser honestos y veraces sobre nuestro propósito en la vida, y nos desafía a actuar en consecuencia. Así que podemos darnos cuenta de que hay cosas que nos sentimos obligados a hacer, y es el momento de preguntarnos por qué, quién nos dijo que teníamos que hacerlo, y también es el momento de empezar a hacer lo que realmente queremos hacer, en plena libertad. Luego la Luna en los próximos días transitará en el signo de Capricornio y Acuario, por lo que cada vez más nos pedirá que nos cerremos a los condicionamientos recibidos, a los viejos programas y a las viejas estructuras, para abrirnos a una nueva sensación de libertad. Entre otras cosas, el Sol y la Luna dialogan con Neptuno en Piscis (cuadratura en T), el dios de los mares que representa los sueños, las ilusiones, los vuelos de la fantasía, la intuición; Neptuno se encarga de transfigurar lo que Urano saca a la luz, destruyendo las herencias del pasado y dando nueva vida y nueva configuración a lo que Urano transforma.

Urano está en el signo de Tauro y está en conjunción con Venus (conjunción exacta en los días pasados), el asteroide Pallas y el Nodo Norte, por lo que es un momento de grandes cambios y profundas transformaciones, en el que se nos pide que revisemos nuestros valores, relaciones y la forma en que nos entregamos a los demás. Palas Atenea nació literalmente de la cabeza de su padre, Zeus (Júpiter), por lo que es muy mental, se centra en un pensamiento, en una idea, y la persigue tenazmente hasta que la entiende y la lleva a cabo. Pero ahora está en Tauro, un signo de Tierra que nos conecta con la forma y nos devuelve el contacto con el cuerpo, los sentidos, el placer, por lo que Pallas nos pide que cambiemos de estrategia: ya no necesita la energía guerrera, sino contactar con la Tierra y habitar conscientemente el cuerpo.

Y los planetas que están en Tauro están en cuadratura con Saturno en Acuario que ha comenzado su retrogradación, la última en este signo, porque luego en marzo pasará al signo de Piscis. Saturno es un planeta esencial para nuestro crecimiento personal: representa la autoridad, una especie de padre interior; es el regente absoluto del sacrificio y la renuncia, por lo que su forma de actuar puede ser a veces dura, amarga, y puede llevarnos a situaciones difíciles, pero normalmente nos impone cortes y problemas que necesitábamos afrontar para mejorar nuestra situación a largo plazo. Y en los próximos meses nos hará cuestionar varias cosas, sacándonos de nuestra zona de confort, encontrando orden y estructura en nuestras vidas.

La flecha de Sagitario apunta hacia el cielo, es decir, hacia un plano evolutivo más elevado y consciente, donde quieres saber quién eres, de dónde vienes y, sobre todo, hacia dónde vas. Así que esta luna nos habla de expansión y apertura, y para expandir nuestra comprensión de la verdad debemos experimentar algo nuevo, algo diferente, lo desconocido, aunque nos asuste, porque sólo desde una nueva perspectiva podemos encontrar nuevas oportunidades. Marte, el planeta de la acción, está en Aries, en conjunción exacta con Quirón, el sanador herido que es capaz de curar las heridas interiores y redescubrir los talentos innatos: actuar, dar el primer paso fuera de la zona de confort, de lo conocido, puede ser doloroso; pero es absolutamente necesario, porque sólo así podemos experimentar verdaderamente la libertad, especialmente la libertad de ser nosotros mismos.

Feliz luna llena, Francesca Zangrandi

 

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