Agua y Tierra,
fluir y quedarse,
libertad y anclaje,
exploración y nutrición.
Calidad de una Madre,
que te da alas para volar y explorar el mundo,
y raíces para siempre hacerte sentir como en casa y nutrida.
Calidad de Lammas,
que con sus rayos solares y las espigas
nos invita a mostrarnos en toda nuestra plenitud y abundancia,
pero sólo gracias a sus raíces que nos apoyan y alimentan nuestro fuego.
Gracias Grande Madre,
por ser tan amorosa y generosa con nosotros
y para estimularnos a hacer brillar toda nuestra luz.
Francesca Zangrandi

