Esta noche se perfeccionará la última luna llena de 2025 y se dará en Géminis, el primer signo de Aire del zodíaco, vinculado por tanto a la comunicación, al poder de la palabra, a nuestro niño curioso, que cree que aún hay mucho que aprender, descubrir y explorar. No importa lo mucho que creamos saber y lo seguros que nos creamos, la energía de Géminis nos recuerda que la vida siempre nos brinda la oportunidad de maravillarnos y aprender algo nuevo.
Este signo está representado por los gemelos, un gemelo mortal y uno inmortal, y esto nos representa muy bien: somos a la vez un alma eterna y un ser físico temporal; en algún momento nuestro cuerpo dejará de existir, por lo que la identidad que hemos creado se desvanecerá, pero nuestra alma seguirá viviendo.
Esta danza entre nuestro cuerpo físico o ego y nuestro cuerpo espiritual eterno es el sentido de la vida. Por eso, aunque reconozcamos que somos un alma amorosa y eterna que vivirá para siempre, seguimos navegando por el reino físico y por todas las emociones y tensiones que conlleva. Y esta luna llena nos invita a honrar tanto el cuerpo como el alma, recordándonos que no debemos abandonar nuestras responsabilidades ni culpar a nuestro ego, sino hacer todo lo posible por equilibrar todas nuestras facetas.
Sabemos que cuando tenemos luna llena, trabajamos con polaridades, y en esta ocasión tenemos a la Luna en Géminis por un lado y al Sol en Sagitario por el otro. El eje Géminis-Sagitario tiene que ver con la interacción, la comunicación, el entendimiento y la verdad, y nos da la oportunidad de soltar esas creencias que creíamos verdades absolutas y que de alguna manera nos están limitando, para abrirnos a nuevas perspectivas y nuevos puntos de vista; y al mismo tiempo nos aleja de la verdad dictada por los gurús y nos acerca cada vez más a nuestra maestría interior.
Los dos luminares están en cuadratura exacta con los nodos lunares, formando una Gran Cruz Mutable: la invitación es a adaptarse a los muchos cambios que hay, a cambiar de perspectiva y abrirse a un nuevo camino.
El signo de Géminis está regido por Mercurio, el planeta de la comunicación, el mensajero y la voz, que acaba de volver a estar directo, aunque todavía no ha salido de la zona de sombra post-retrógrada, y esto sin duda nos invita a cerrar el año con claridad y una perspectiva renovada, ofreciéndonos la oportunidad de examinar las historias que nos hemos contado a lo largo del año y elegir conscientemente qué narrativas queremos continuar en 2026.
Sin embargo, Mercurio se encuentra en el signo de Escorpio y, además, está en conjunción con Lilith: la comunicación se vuelve más profunda, intuitiva y, en ocasiones, difícil, y la invitación es a profundizar y afrontar aspectos ocultos y oscuros del yo y de las relaciones, lo que conduce a un poderoso renacimiento emocional y a la salida de viejos patrones.
Esta luna llena pone de relieve las decisiones que tomamos en el contexto de nuestros sistemas de creencias. Pero también hay preguntas sobre cómo creamos nuestros sistemas de creencias y tomamos nuestras decisiones, en relación con el motivo por el que las tomamos.
¿Es porque lo hacen los demás a nuestro alrededor?
¿O basamos nuestras decisiones en nuestra autoridad interior?
¿O en una mezcla de ambas cosas?
Que esta luna llena sea nuestro permiso cósmico para pensar de manera diferente, hablar de manera diferente, actuar de manera diferente y, en última instancia, convertirnos en una versión diferente de nosotros mismos. La siguiente versión.
La única pregunta es: ¿qué historia elegiremos contar?
Feliz luna llena, Francesca Zangrandi
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