Luna llena en Sagitario 2023

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El domingo por la mañana, poco después de la salida del sol, se perfeccionará la luna llena en el signo de Sagitario.   Escorpio nos enseñó a profundizar para encontrar la vida bajo la muerte aparente, a cavar bajo la superficie de las cosas para sacar a la luz las verdades ocultas más allá de las apariencias; y ahora Sagitario nos invita a captar el significado de las cosas, a comprender el principio más allá del fenómeno, a captar la razón de las cosas más allá de su manifestación, a percibir el orden superior más allá de la perspectiva limitada que tenemos en este plano de la realidad.

Sagitario es el último signo del elemento Fuego, pero su fuego no es el fuego impetuoso de Aries, interesado en la conquista, ni el fuego radiante y fuerte de Leo, empeñado en la magnificencia del ego; en el fuego de Sagitario prevalecen la iniciativa de Aries y el coraje de Leo, pero es un fuego menos material y más espiritual, que conduce a la iluminación. De hecho, Sagitario es el signo que nos conduce al lado espiritual de la vida; nos insta a ser honestos y veraces sobre nuestro propósito en la vida, y nos desafía a actuar en consecuencia.   Su signo gráfico es la flecha apuntando hacia arriba, simbolizando así la intención de ir a un punto lejano, distinto de donde uno se encuentra. Apunta hacia el cielo, es decir, hacia un plano evolutivo superior, más consciente, donde uno desea saber quién es, de dónde viene y, sobre todo, hacia dónde va. Así que esta luna nos habla de expansión y apertura (recordemos que Sagitario está regido por Júpiter), y para expandir nuestra comprensión de la verdad debemos experimentar algo nuevo, algo diferente, lo desconocido, aunque nos asuste, porque sólo desde una nueva perspectiva podemos encontrar nuevas oportunidades.

Sagitario nos pide que trabajemos la maestría que hemos aprendido con el signo de Escorpio y las diversas muertes que hemos experimentado: el lema clave de Escorpio es “renazco”, mientras que el de Sagitario es “comprendo”.   La palabra “comprender” deriva del latín “cum” que significa “con” y “prehendere” que significa “tomar”, por lo que es un contener que también es incluir, un comprender que también es captar; una consideración que reorganiza y rediseña toda disposición anterior, es decir, que crea un nuevo diseño sin excluir nada. Y no es casualidad que Sagitario sea el arquetipo que nos permite alcanzar una nueva conciencia y abrirnos a nuevos puntos de vista mediante el cambio de patrones de pensamiento.

En esta luna llena, las polaridades con las que trabajamos son Sagitario (Luna) y Géminis (Sol): Géminis se centra en los detalles, Sagitario ve el panorama general; Géminis se comunica para aprender, Sagitario para enseñar; Géminis busca la dualidad para comprender el mundo, Sagitario busca las verdades últimas que proporcionan una unificación superior de todas las energías.   Estos dos signos nos ayudan a integrar nuestro cerebro izquierdo, lógico, con nuestro lado derecho, creativo. Su integración nos ayuda a seguir siendo curiosos, a hacer preguntas y buscar respuestas, sabiendo al mismo tiempo que en realidad estamos buscando una comprensión más elevada. También comprendemos cómo tomar estas filosofías superiores y aplicarlas a las actividades cotidianas, encontrando la magia en lo cotidiano.

Júpiter, el regente de esta luna llena, estará en conjunción muy estrecha con el Nodo Norte en el signo de Tauro, y ambos siguen envueltos en la llamada Gran Cruz Fija: Júpiter y el Nodo Norte en Tauro se oponen al Nodo Sur en Escorpio, y todos ellos forman una T cuadrada con Plutón en Acuario; en oposición a este último, en el signo de Leo, encontramos a Marte, que es cierto que cada vez se aleja más del grado exacto de la oposición, pero justo al día siguiente del plenilunio, Venus entrará en Leo y ocupará su lugar en esta Gran Cruz Fija. Todos los planetas implicados están en signos fijos, a los que no les gustan demasiado los cambios, así que la tensión continúa por el momento.   Obviamente no hay motivo para alarmarse, simplemente es bueno recordar que estamos viviendo un momento de transición, y como en cualquier cambio, necesitamos prestar atención; y ser conscientes de que el exterior refleja el interior y viceversa.

En diversas culturas, cada ciclo lunar se ha relacionado con una planta, un color, un animal, un elemento, etc…, por lo que cada luna ha recibido nombres diferentes según la cultura. Esta luna, por ejemplo, también recibe el nombre de “Luna de miel”, que nos recuerda la relación de junio con la Melisa (junio es el número seis, el número de la Diosa, de lo femenino, de la armonía y del amor).   El nombre “Melissa” deriva del griego “meli”, que significa “la que da miel, la que ofrece miel”, remontándonos así a la abeja. Y el término genérico griego “melissae”, que designa a la abeja, aparece varias veces en la mitología griega como nombre propio de numerosas ninfas y figuras femeninas, hasta el punto de convertirse en apelativo permanente de sacerdotisas en diversos cultos. La abeja, gracias a su trabajo, siempre se ha considerado un símbolo de riqueza, bienestar, realeza; con el proceso alquímico de transformar el néctar en miel, nos recuerda que nada muere sino que todo se transforma, y que toda transformación es un renacimiento. Por tanto, nos recuerda que nosotros también podemos transformar nuestra vida, en cualquier momento, mediante un proceso interior de reconexión con nuestra luz y de transformación del plomo en oro.

Por último, en hebreo Sagitario se llama Keshet, es decir, arco iris: el arco iris constituye un puente entre el cielo y la tierra (como el centauro con el que se representa a Sagitario) y a nivel simbólico representa la esperanza, el retorno a la paz, la armonía y la plenitud; indica el final de las dificultades, la capacidad de renacer y de aprovechar nuevas oportunidades. Su forma de arco recuerda a un puente, en referencia a nuestra capacidad para atravesar las pruebas de la existencia; y en la cultura navajo representa la iniciación, el final de la vieja vida en favor del renacimiento.   Por tanto, ampliemos nuestro corazón y nuestra mente, explorémonos como nunca antes lo habíamos hecho, aprendamos cosas nuevas, miremos el mundo con ojos nuevos y zambullámonos con confianza en lo que alimenta nuestra alma. Somos seres multidimensionales, y esta luna nos ayuda a comprenderlo mejor, elevando nuestra conciencia y expandiendo nuestros límites.

Feliz luna llena, Francesca Zangrandi

 

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