Condividi sui tuoi social

Fluir, como el agua.
Desplazarse con la vida,
sin apegos.
Sin forma, adaptándose a lo que viene,
pero siempre consciente de la propia esencia.
Ligereza,
pero profundizando.
Quedándose,
pero yendo lejos.
Siendo
y viviendo la propia unicidad,
expresando la propia voz divina.

Francesca Zangrandi

Isciviti alla newsletter

Ricevi aggiornamenti

Altri post