{"id":10898,"date":"2024-04-01T15:45:00","date_gmt":"2024-04-01T13:45:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.quintadimensione.net\/?p=10898"},"modified":"2024-04-01T15:41:02","modified_gmt":"2024-04-01T13:41:02","slug":"columna-lunes-de-mujeres-con-dolor-daras-a-luz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.quintadimensione.net\/es\/columna-lunes-de-mujeres-con-dolor-daras-a-luz\/","title":{"rendered":"Columna \u201cLunes de mujeres\u201d: CON DOLOR DAR\u00c1S A LUZ"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llegamos a la quincuag\u00e9sima segunda cita de la columna \u201cLunes de mujeres\u201d, que se publica cada primer lunes de mes.&#13;\n&#13;\n<br\/>&#13;\n&#13;\nDurante los \u00faltimos meses hemos hablado de varias cosas que ocurren en torno al <a href=\"https:\/\/www.quintadimensione.net\/es\/columna-lunes-de-mujeres-el-parto-y-sus-fases\/\">parto<\/a>, pero hoy abordamos el tema del dolor, ya que a menudo se asocia autom\u00e1ticamente con el parto.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para toda mujer, el parto es un rito de paso que marca la transici\u00f3n irreversible de ser hija a ser madre: en unas horas, la mujer se transforma radicalmente y se convierte en madre, dispuesta a dedicarse por entero y desinteresadamente al reci\u00e9n llegado, que depende completamente de ella.\u00a0 Y como ya hab\u00edamos dicho al hablar de la <a href=\"https:\/\/www.quintadimensione.net\/es\/columna-lunes-de-mujeres-menarquia-el-comienzo-del-viaje-de-nina-a-mujer\/\">menarquia<\/a>, el paso de una etapa a la siguiente corresponde a dejar un statu quo para entrar en la etapa siguiente, por lo que estas transiciones no siempre son f\u00e1ciles.&#13;\n&#13;\n<br\/>&#13;\n&#13;\nPero la espada de Damocles parece cernirse sobre el parto. De hecho, parece que el parto es sin\u00f3nimo de dolor. Pero como si fuera un castigo.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De hecho, en un conocido pasaje del G\u00e9nesis en el que Dios se dirige a Ad\u00e1n y Eva despu\u00e9s de que hayan probado el fruto prohibido, leemos:&#13;\n&#13;\n<br\/>&#13;\n&#13;\n\u201cEn gran manera multiplicar\u00e9&#13;\n&#13;\n<br\/>&#13;\n&#13;\ntu dolor en el parto,&#13;\n&#13;\n<br\/>&#13;\n&#13;\ncon dolor dar\u00e1s a luz los hijos.\u201d&#13;\n&#13;\n<br\/>&#13;\n&#13;\nEsta es la traducci\u00f3n can\u00f3nica del pasaje, por lo que ha pasado y sigue pasando el mensaje de que la divinidad conden\u00f3 a la primera mujer a parir con dolor, y de alguna manera en la memoria de nuestras c\u00e9lulas perpetuamos esta creencia y la hacemos nuestra.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y s\u00ed, el parto puede ser doloroso, pero el dolor var\u00eda de una mujer a otra y de un parto a otro. No suele ser insoportable, como a veces se nos quiere hacer creer: se alterna con descargas de endorfinas, hormonas del placer, que proporcionan pausas de descanso entre las contracciones, a veces incluso hasta el punto de conciliar el sue\u00f1o, y que estar\u00e1n presentes, aunque cada vez m\u00e1s breves, hasta el momento del nacimiento; se asocia a un acontecimiento positivo, el nacimiento del hijo, y cuando el proceso termina, el dolor cesa y se elimina de la memoria, mientras permanece el recuerdo positivo del acontecimiento, pues de lo contrario las mujeres no volver\u00edamos a parir y ya nos habr\u00edamos extinguido.&#13;\n&#13;\n<br\/>&#13;\n&#13;\nSin embargo, en una parte remota de nosotros se ciernen las palabras del pasaje b\u00edblico, ese castigo de la divinidad que parece condenarnos.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, \u00bfy si te dijera que, en realidad, ese pasaje (como tantos otros) ha sido mal traducido?&#13;\n&#13;\n<br\/>&#13;\n&#13;\nDios le dice a la mujer que dar\u00e1 a luz con esfuerzo, o con fatiga, o con trabajo. Y simplemente lo se\u00f1ala, no lo condena. De hecho, eso es lo que significa la palabra hebrea \u201c\u00e8tzev&#8217;\u201d Erri De Luca escribi\u00f3: \u00abLa palabra \u201c\u00e8tzev\u201d aparece seis veces en las sagradas escrituras, cuatro veces en el libro Mishl\u00e9\/Proverbios, (5:10; 10:22; 14:23; 15:1), una vez en los Salmos (127:2) y una vez en el Jard\u00edn. Las referencias de las seis veces sirven para verificar lo que voy a decir: cinco veces los diversos traductores traducen \u201c\u00e8tzev\u201d por esfuerzo, o fatiga, o trabajo. Con una intenci\u00f3n deliberada, las traducciones masculinas inventan aqu\u00ed una voluntad divina de castigar a la mujer, de cargarla con la culpa de un pecado original al que hay que servir con los dolores del parto.\u00bb<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por lo tanto, parecer\u00eda haber una intenci\u00f3n espec\u00edfica por parte de los traductores de crear un castigo divino inexistente, se\u00f1alando a la mujer como la verdadera culpable del pecado original y, como tal, merecedora del castigo.&#13;\n&#13;\n<br hasta=\"\" qu=\"\" punto=\"\" estas=\"\" palabras=\"\" est=\"\" impl=\"\" en=\"\" nosotras=\"\"\/>&#13;\n&#13;\n\u00bfDurante cu\u00e1ntos milenios han influido en nuestras creencias?&#13;\n&#13;\n<br\/>&#13;\n&#13;\n\u00bfEn nuestra mentalidad?&#13;\n&#13;\n<br\/>&#13;\n&#13;\n\u00bfCu\u00e1ntos siguen considerando hoy en d\u00eda que el momento del parto es \u201cnecesariamente\u201d doloroso?&#13;\n&#13;\n<br\/>&#13;\n&#13;\n\u00bfHasta qu\u00e9 punto se considera normal el sufrimiento asociado al parto (pero tambi\u00e9n el asociado al aparato reproductor en general)?&#13;\n&#13;\n<br\/>&#13;\n&#13;\n\u00bfCu\u00e1ntas mujeres siguen pensando que este tipo de sufrimiento est\u00e1 arraigado en su ser?<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Antes he dicho que la espada de Damocles parece cernirse sobre el parto. En el mito, Damocles, en cuanto descubre la espada que pende peligrosamente sobre su cabeza, pierde inmediatamente el gusto por la comida que ingiere y la curiosidad por todo lo que le rodea; ya no desea estar en la piel de Dionisio, sino volver a la de humilde cortesano. As\u00ed que, en cierto modo, la espada de Damocles nos recuerda la inseguridad asociada al papel de alguien poderoso que vive con el temor constante de ser defraudado por otro, o de que alguien pueda subvertir el estado de cosas en el que se encuentra.&#13;\n&#13;\n<br\/>&#13;\n&#13;\n\u00bfSentirse condenada y culpable no le quita poder a una mujer?&#13;\n&#13;\n<br\/>&#13;\n&#13;\n\u00bfNo la hace vivir con miedo estar convencida de que seguramente ser\u00e1 una experiencia dolorosa?&#13;\n&#13;\n<br\/>&#13;\n&#13;\nY cuando una persona vive con miedo, puede ser f\u00e1cilmente manipulada.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El parto es un rito de paso, tanto para la mujer, que de hija se convierte en madre, como para el ni\u00f1o, que de feto se convierte en reci\u00e9n nacido. No es casualidad que en italiano, despu\u00e9s del acontecimiento, digamos que la mujer ha \u201cpartorito\u201d (parido), palabra que contiene en su interior la palabra \u201cparto\u201d y la misma palabra \u201crito\u201d: como si el nacimiento fuera el resultado de un ritual.&#13;\n&#13;\n<br\/>&#13;\n&#13;\nY, en efecto, en este pasaje la mujer tiene la oportunidad de entrar en contacto con una parte profunda y salvaje de s\u00ed misma, de contactar con su poder y su fuerza. El propio cuerpo de la mujer se convierte en un canal para la fuerza vital, si no se obstaculiza; y en ninguna otra ocasi\u00f3n se ve tan claramente la sabidur\u00eda de la Naturaleza en acci\u00f3n, si uno est\u00e1 dispuesto a permitirle hacer lo que mejor sabe hacer. Pero si la mujer toma conciencia de ello, deja de ser manipulable.<\/p>\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n<cite>Muchas veces he dicho que si quieres saber d\u00f2nde est\u00e0 el verdadero poder de la mujer, mires esas experiencias primordiales que nos han ense\u00f1ado a temer. No es casualidad que sean las mismas experiencias de las que la cultura nos ha ense\u00f1ado a distanciarnos cuanto sea posible, muchas veces trat\u00e0ndolas como casos m\u00e8dicos, de tal forma que ya apenas tenemos conciencia de ellas. La labor de parto y el parto ocupan una muy elevada posici\u00f2n entre las experiencias que conectan a las mujeres con su poder femenino, junto con el ciclo menstrual y la menopausia. &#8211; Christiane Northrup<\/cite><\/blockquote>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si adem\u00e1s convertimos el parto en un acontecimiento medicalizado, donde no se permite a la mujer contactar y seguir sus intuiciones, moverse libremente, ser due\u00f1a de su cuerpo y crear una danza junto a su beb\u00e9 (porque recordemos que es una experiencia que se hace de a dos, cada uno de los cuales es protagonista del momento), obviamente la situaci\u00f3n empeora.&#13;\n&#13;\n<br\/>&#13;\n&#13;\nSi le quitamos a la parturienta sus ritmos, si la obligamos a quedarse quieta, si le hacemos creer que sus sensaciones e intuiciones no son fiables, si la tratamos como si estuviera enferma en lugar de hacerla sentir due\u00f1a de s\u00ed misma y de su cuerpo, levantaremos barreras, tanto f\u00edsicas como psicol\u00f3gicas, que amplificar\u00e1n a\u00fan m\u00e1s el dolor.<\/p>\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n<cite>En un cierto plano muy profundo, todos sentimos un temor reverencial ante las mujeres embarazadas y su poder. Pero en lugar de acentuar el poder de la mujer, nuestra cultura, en la cl\u00e1sica inversi\u00f3n patriarcal, acent\u00faa el miedo que provoca ese poder. Las mujeres embarazadas son m\u00e1s permeables a las emociones y est\u00e1n m\u00e1s conectadas con su intuici\u00f3n que de costumbre, y por lo tanto son m\u00e1s vulnerables. Captan todo ese miedo social y colectivo que provocan. &#8211; Christiane Northrup<\/cite><\/blockquote>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El proceso del parto es uno de los mayores logros de la Naturaleza. En toda su sabidur\u00eda, la Naturaleza lo ha dise\u00f1ado para que la experiencia nos ense\u00f1e cu\u00e1les son nuestros recursos internos y c\u00f3mo acceder a ellos. Por eso es importante volver a centrarnos en nosotras mismos y en nuestro cuerpo, dejando de lado los consejos y las palabras de los dem\u00e1s, y reconociendo el gran poder intr\u00ednseco a la sabidur\u00eda de nuestro cuerpo. Francesca Zangrandi<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">PD. La pr\u00f3xima cita de esta columna ser\u00e1 el primer lunes de mayo, pero, mientras tanto, si deseas mantenerte actualizada sobre los diversos art\u00edculos que publico en el blog, puedes <a href=\"https:\/\/www.quintadimensione.net\/es\/newsletter\/\">suscribirte al bolet\u00edn<\/a>, poner \u201cMe gusta\u201d en la\u00a0<a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/profile.php?id=100044100765012\">p\u00e1gina Facebook<\/a>, seguirme en\u00a0<a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/francesca_quintadimensione\/\">Instagram<\/a>\u00a0o puedes suscribirte al\u00a0<a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/@francescaquintadimensione\">canal de YouTube<\/a>. Y si crees que este art\u00edculo pueda interesar a alguien que conoces, puedes compartirlo. Muchas gracias!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Llegamos a la quincuag\u00e9sima segunda cita de la columna \u201cLunes de mujeres\u201d, que se publica cada primer lunes de mes.&#13; &#13; &#13; &#13; Durante los \u00faltimos meses hemos hablado de varias cosas que ocurren en torno al parto, pero hoy abordamos el tema del dolor, ya que a menudo se asocia autom\u00e1ticamente con el parto. 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