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20 October 2021

Luna llena en Aries 2021

Hoy la Luna alcanza su plenitud en el signo de Aries y sabemos que las lunas llenas nos dan la oportunidad de experimentar, comprender e integrar las características de dos polaridades, porque, a diferencia de las lunas nuevas, el Sol y la Luna no están en el mismo signo, sino en dos signos opuestos y complementarios.
Y mientras la Luna está en el signo de Aries, el Sol está en su signo opuesto y complementario, Libra.

Aries representa el despertar, el nacimiento, el inicio, el comienzo: es Aries la yema que brota, el nacimiento de una idea o de un sentimiento, el inicio de una acción y todo lo que se refiere a la primera fase de algo. Libra, en cambio, nos dice que es el momento de hacer balance y de elegir: la cosecha se ha realizado, se ha conservado y ahora es el momento de distribuirla equitativamente, al igual que, en función de los resultados, se elige si se aumentan o se disminuyen las cantidades para la siembra del próximo año. Así, entre el deslumbrante ascenso hacia el verano (Aries) y el implacable descenso hacia el invierno (Libra), podemos ver que tanto como Aries está centrado en sí mismo, Libra está decidido a satisfacer las necesidades de los demás. Cuanto más presiona Aries para romper y recrear, más trata Libra de preservar los delgados hilos que la conectan con los demás.
Si Aries aprende de su polaridad, empezará a escuchar a los demás, decidirá no aburrirse y a veces decidirá quedarse. Si Libra aprende de su polaridad, tomará conciencia de sus propias necesidades y esta madurez le permitirá tomar decisiones acordes con sus deseos, dejando de ser esclavo de la necesidad de aceptación para ser dueña de sigo misma.

Sabemos que varias culturas han dado siempre nombres a los distintos ciclos lunares, y por ejemplo esta luna es llamada por algunos la “Luna de las hojas caídas”, por otros la “Luna de la caza”.
Otro nombre es el de “Luna de Fuego”: podríamos pensar que este nombre se debe a que el signo de Aries es un elemento de Fuego, pero en realidad se debe al color de las hojas de los árboles. De hecho, en este periodo la savia de las plantas comienza a frenar gradualmente su flujo y a descender a las profundidades, volviendo a las raíces, y permitiendo así que la Madre Tierra se vista de nuevos colores, desde los tonos brillantes del rojo hasta los cálidos y vivos del amarillo y el naranja, dándonos la posibilidad de admirar este maravilloso espectáculo antes de que se desnude y entre en hibernación.

La Luna está conjunta al asteroide Eris y el Sol está conjunto a Marte: por un lado, la diosa de la discordia y la disputa, por otro, el dios de la guerra. Y los dos lados están en cuadratura con Plutón en Capricornio, formando una T cuadrada.
Plutón, el dios del inframundo, es el planeta más lento (tarda unos 248 años en completar su vuelta alrededor del zodiaco): entró en el signo de Capricornio en 2008 (y permanecerá allí hasta el 2024) abriendo una puerta que nos ha permitido entrar en un lugar de gran limpieza, sobre todo a nivel del alma; tiene una vibración energética muy alta, capaz de destruirlo todo, creando las condiciones ideales para volver a empezar literalmente desde cero, mediante una metamorfosis y una regeneración radical.

La cuadratura del Sol y la Luna con Plutón pone de manifiesto tanto nuestros conflictos internos como las fricciones con los demás, creando estrés y tensión, y empujándonos a sustituir, cambiar o empezar algo; nos muestra el lado más oscuro de nosotros mismos y de nuestras relaciones, para que podamos transformar o destruir sin más demora lo que ya no puede continuar de la misma manera. Nos está diciendo que es el momento de terminar con las relaciones llenas de discordia y resentimiento, de curar las heridas de las relaciones, soltando las viejas formas de atarnos a los demás y abriéndonos a una nueva forma de tratar al otro y a lo diferente a nosotros. Al transformar algo en la conciencia (Sol) y liberar algo a nivel emocional (Luna), podemos abrir nuestros corazones, dejar atrás la ira y superar las diferencias y contrastes con amor.
Por cierto, Plutón está en conjunción con Chariklo, el mayor asteroide del Cinturón de Centauros, que en el mito es la esposa de Quirón y la guardiana de los procesos de transformación profunda. Así que la medicina de Chariklo puede suavizar la energía destructiva de Plutón: mientras que Plutón nos lleva a un viaje al inframundo, Chariklo nos invita a emerger y liberarnos de esta profundidad.

En el nombre de Chariklo encontramos la palabra griega “charis” que significa “gracia”, y es precisamente la imagen de lo femenino que cuida, que no juzga, que guarda y apoya sin juzgar, con presencia y compasión. Así que lo que percibo de esta luna llena es la sanación de las polaridades masculina y femenina: en nuestra sociedad es difícil reconocer la naturaleza alquímica de la unión de lo masculino y lo femenino, pero es precisamente en la unión de las polaridades en nuestro interior donde podemos sanar las heridas del pasado.
En lugar de estar en la lucha, en el choque entre las diferentes facciones (por un lado la masculina – Sol y Marte, y por otro la femenina – Luna y Eris), buscamos la unión. Y el punto de unión es siempre el chakra del corazón, que une el interior y el exterior y lo alto y lo bajo (Plutón y Chariklo): aquí se encuentran lo material y lo espiritual, y representa la puerta del alma, donde se origina toda forma de amor.

Todos tenemos cadenas, ya sean relacionales, mentales o de comportamiento, y estas cadenas nos condicionan, nos retienen; pero esta luna llena nos ayuda a romperlas y a encontrar de nuevo la libertad, si tan sólo permanecemos en nuestro corazón y nos abrimos a acoger lo que es diferente a nosotros. Así pues, conectemos con nuestro corazón, ampliémoslo y dejemos que el amor fluya de nosotros a los demás y de los demás a nosotros, en un flujo continuo de dar y recibir; de este modo podremos reconectar con nuestra verdadera esencia, que es el amor mismo.
Feliz luna llena, Francesca Zangrandi